Fotografía como un profesional

Fotografía como un profesional

   

Guía práctica para escoger la cámara que te hará crecer como fotógrafo

Eres un apasionado de la fotografía. Has ido evolucionando poco a poco, desde el disparo automático hasta la configuración manual de tu cámara para buscar la parte artística, personal, que te diferencia. Y llega el momento de optar por adquirir una cámara que te permita añadir el elemento de calidad que te falta para dar un paso definitivo en tus composiciones e, incluso, poder dedicarte a la fotografía como profesional en sus diferentes opciones.

Pero, llega el dilema. ¿Qué cámara me compro? No es una pregunta simple ya que implica en muchos casos un desembolso importante de dinero, una inversión elevada.

Este artículo pretende ayudarte a la hora de tomar una decisión. El objetivo es que identifiques qué es lo que necesitas realmente y para qué lo necesitas. Si tu presupuesto es holgado no tendrás muchas dudas pero si la inversión supone un esfuerzo económico,  como nos ocurre a muchos, es preferible que tengas claros diferentes conceptos a la hora de elegir.

Dejando a un lado los dispositivos con sensores de medio formato o similares (Hasselblad, PhaseOne), donde los costos se elevan considerablemente, comenzaríamos con aquellas cámaras que cuentan con sensores Full Frame de 35mm o formato completo. Dichos sensores son de 24 x 36 mm de tamaño y sus píxeles son de mayor tamaño, por lo que capturan mejor la luz. La resolución está entre 24 y 50 megapixeles.

¿Qué me interesa, más o menos? Bueno, la  cantidad de megapixeles sólo influye en el caso en que ampliemos las imágenes. En la calidad de una fotografía influyen otros factores como el fotógrafo, la iluminación o la calidad del objetivo. Una cámara con muchos megapixeles hará fotos que podrán ser ampliadas con menor pérdida de calidad.

Pues bien, entre las cámaras a destacar con este tipo de sensor encontramos dos clases, con espejo o réflex o sin espejo o mirrorless.

La diferencia principal entre ambas es el tamaño. Las réflex, como indica el propio nombre, llevan en su interior un espejo que refleja la imagen a capturar y la envía a un pentaprisma para que podamos verla a través del visor. El espejo se levanta cuando se produce el disparo y la imagen pasa al sensor el cual captura todos los puntos de luz que compondrán la imagen digital. Las mirrorless carecen de ese sistema de espejo y pentaprisma, y el visor es electrónico con la ventaja de que vemos a través de el cómo quedará la fotografía en términos de enfoque y exposición, además de que el conjunto pesará menos.

En ambos casos, las posibilidades creativas que ofrecen dentro de la configuración manual son elevadas, permitiendo el ajuste de los diferentes parámetros del triángulo de exposición de una manera rápida y accesible, con controles dedicados para cada uno de estos.

Claro está, cualquiera de estas cámaras tiene la posibilidad del disparo en modo automático, pero nuestro fin principal es mejorar en la calidad de nuestra fotografía. Es por ello que cuanto más fácilmente podamos configurar elementos en nuestro dispositivo, llegaremos a aumentar nuestra capacidad de creatividad y composición.

Estas son algunas de la cámaras más solicitadas:

CÁMARAS REFLEX  FF

  • Nikon D750 – Solo cuerpo
  • 24,3 MP, ISO 12800

 

  • Canon EOS 6D MK II  – Cuerpo
  • 26.2 MP, ISO 25600

 

  • Pentax K1 – Solo cuerpo
  • 36.4 MP, ISO 204800

 

  • Nikon D850 – Solo cuerpo
  • 45,7 MP, ISO 25600

CÁMARAS MIRRORLESS FF

  • Sony A7 III – Solo cuerpo
  • 24.2 MP, ISO 51200

 

  • Nikon Z6 – Solo cuerpo
  • 24.5 MP, ISO 51200

 

  • Canon EOS RP – Solo cuerpo
  • 26,2, ISO 40000

 

  • Nikon Z7 – Solo cuerpo
  • 45,7 MP, ISO 25600

 

Hasta ahora hemos hablado de dispositivos con un elemento en común: sensor de 35mm o full frame. Pero existen cámaras con sensor de menor tamaño, por ejemplo, el APS-C, con un factor de recorte frente al full frame de 1,5 o 1,6 dependiendo del modelo de sensor, pero que dan excelentes resultados. En lineas generales y por este motivo, el precio final es menor a los modelos de formato completo.

Existen también modelos con espejo o sin espejo. Estas serían las cámaras más demandadas a fecha de hoy con sensor APS-C:

CÁMARAS REFLEX  APS-C

  • Nikon D7500 – Solo cuerpo
  • 20.9 Mp, ISO 51200

 

  • Canon EOS 77D – Solo cuerpo
  • 24.2 MP, ISO 25600

 

  • Nikon D5600 – Solo cuerpo
  • 24.2 MP, ISO 25600

 

CÁMARAS MIRRORLESS APS-C

 

  • Sony A6400 – Solo cuerpo
  • 24.2 MP, ISO 32000

 

  • Fuji X-T30 – Solo cuerpo
  • 26,1 MP, ISO 12800

 

  • Canon EOS M6 II – Solo cuerpo
  • 32.5 MP, ISO 25600

A partir de aquí, disponemos de una gran cantidad de modelos con sensores igual al APS-C o incluso menores, de 4/3 o micro cuatro tercios. En muchos de los casos, los controles de configuración de apertura, velocidad e ISO no están a la mano y hay que entrar en los diferentes menús para poder modificarlos, por lo que la captura se hace más tediosa si no disparamos en modo automático.

He mostrado referencias con solo el cuerpo de la cámara. Hay opciones para adquirir las mismas con objetivos de serie, o de kit. El tema de los objetivos merece una consideración aparte, en la que entraremos en otro artículo.

Esta entrada fue publicada en Producto y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *